4/6/2012

Autorretrato

En ese mismo número de CLIJ me pidieron un autorretrato e hice esta historieta a doble página, que hubiera encajado en el álbum de Bardín sin problemas (pero no cabía): el faro como atalaya y el dibujante como observador.


In that same CLIJ issue I did this double page called "Selfportrait" which could well have found its way into the Bardin book (but there was no more space): the lighthouse as a watchtower and the artist as a watcher.

9 comentarios:

  1. Esto pasará a la historia como uno de los autorretratos más extraños que sido han. Pero te da un aire, si.

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  2. Hay días que uno se levanta abstracto...

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  3. Y surrealista...pero a lo largo de tu vida profesional te has ido retratando multitud de veces con tus cambios de look , merecería verlos todos juntos y fechados, para ver también lo camaleónicos,que somos.Digo somos por que si miro mis fotos antiguas también a veces me sorprendo de mis pintas...je je je
    ¿ Algún día explicarás el porqué de los desiertos o mares secos,las caracolas, los grandes ojos, los barcos varados en la arena,y los faros, tantos y tantos faros; se repiten tanto en tu iconografía personal?

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  4. Otro de tus autorretratos que siempre recuerdo es el "autorretrato en mi 39 aniversario" que aparecía en Dibujos Raros de Midons (1995): Apareces sentado en un tronco, en medio de un bosque inundado, ensimismado con el suave movimiento de un caracol sobre una seta. Genial y quizás no tan distinto del aparecido en CLIJ en cuanto que ambos se centran en la observación y la mirada como claves de lo retratado...

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  5. Si ese también es muy bueno, como la historieta"Hoy cumplo 40 años"

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  6. Mal asunto cuando el propio autor tiene que andar explicando todos los elementos simbólicos presentes en su trabajo: vendría a ser como admitir la falta de validez comunicativa de su propio lenguaje visual. Así que prefiero no dar muchas pistas. De acuerdo, de entrada todo puede parecer así como muy hermético y misterioso, pero creo yo que no lo es tanto como para que cualquier lector medio no pille la intención que hay tras esos elementos, aunque sea subliminalmente (y así es como comunica normalmente el lenguaje simbólico, a un nivel distinto del puramente consciente). En todo caso, desvelar todas estas claves y darles sentido en el contexto de una obra es algo que no les compete a los autores, sino a los estudiosos y a la crítica.
    Pero tampocoi está contraindicado soltar alguna pista: La mirada, el ojo y el acto de observar: bingo, Rubén! En muchos de mis dibujos de los 80 aparece en algún rincón discreto un búho o una lechuza observando la escena sin intervenir, a modo de símbolo del autor.

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